El viento en Llamas

“Nunca más se oirán en ti el son de las arpas y cítaras, flautas y trompetas; no trabajarán más en ti artesanos de ningún arte; no se oirán más en ti ruido ni brillará luz de lámpara; no se oirán más de ti los canticos del novio y de la novia. Por que tus comerciantes eran los magnates de la tierra y con tus hechicerías se extraviaron las naciones.

En esta ciudad fue hallada sangre de profetas y santos y de todos los que fueron degollados en la tierra”

Apocalipsis 18 22-24

Podríamos decir que todo comenzó cuando me percate que estaba perdidamente enamorado de Elías, una mañana de finales de abril cuando fuimos detenidos en las inmediaciones del parque Bustamante. Nos llevaron a la cuarta comisaria en un sector que vagamente ubicamos en las cercanías de la calle Matta [donde meses después yo volvería, pero en otras circunstancias]. Ahí nos tuvieron detenidos durante cinco o seis horas aproximadamente, Nos retuvieron en lo que podría parece un patio interior de cemento, separaron a hombres y mujeres por unas vallas y nos dejaron absolutamente incomunicados con el exterior. Desde ese entonces con Elías nos volvimos inseparables, permanecimos juntos caminando por aquellas calles desconocidas cuando nos dejaron en libertad, juntos recorrimos tantas noches el silencioso camino de Andariel, juntos estábamos cuando apareció el viento en llamas.

No volví a evocar con nostalgia aquella permanencia en la comisaria hasta que dos meses después me encontré tendido junto a Elías en una habitación oscura, cuando todos estaba durmiendo después de una celebración algo anticipada de lo que sería el triunfo prometido para nuestra justa causa. Yo sabía que Elías estaba despierto, aún así me mantuve en silencio. Hasta hace algunos instantes tarareábamos juntos algunas melodías conocidas, hasta que concluido el repertorio establecimos un silencio para fingir que dormíamos, total en las penumbras del cuarto apenas se divisaban nuestros rostros.

Mientras evocaba los momentos juntos recordándome la imposibilidad de que alguna relación se diera entre nosotros, sentí su respiración y como se acercaba levemente su cuerpo hacia el mío. Si alguna vez el destino colocó ante mí una oportunidad para poder entrar en un contacto más íntimo con Elías fue aquel momento. Pero el aire comenzó a volverse aplastante y se dificultaba mi respiración y cayendo en cuenta en de la cruel condena del ser humano a ser libre y elegir el curso de nuestras vidas maldije mil veces al destino por no poder darme respuestas, o por haberme dado una oportunidad que no deseaba…

¿De qué me servía un beso que Elías olvidaría a la mañana siguiente?

¿Es cobarde aquel que no toma lo que desea porque cree que es incorrecto?

Siempre será un misterio que pasaba por tu cabeza Elías, pero lo que si se es que aquella noche, por mucho que me costase respirar a tu lado, decidí entregarme al sueño que nos hace olvidar los pesares de la vida.

El humo de los cigarros había enrarecido el ambiente en el que se desarrollaba la asamblea , más la premura del tiempo nos había obligado a acpetar una habitación con escaza ventilación que estaba provocando principios de asfixia entre nuestros asistentes (afirmación irónica, aunque algunos la catalogarían de eufemismo). Elías a mi lado, esperaba algo impaciente su turno para poder intervenir, yo no podía quitarle la mirada de encima, hasta que pude percatar las miradas de odio que él y Bastián cruzaban constantemente.

Ya por ese entonces fue que yo y Bastián comenzamos una amistad que creo ha durado hasta este momento. Fue el primero en saber mi atracción por Elías, situación que le explique entre los cigarros que este consumía aquella noche (la misma en que dormí junto a Elías) , las penas y las desilusiones que ambos compartíamos. Sin embargo el desconfiaba de sus buenas intenciones de Elías y a medida que íbamos entablando una relación de mayor confianza, mas constantes se hacían sus alertas sobre un extraño comportamiento que poco a poco todos comenzamos a percibir en Elías.

El Viento el Llamas apareció en Andariel con los primeros días del invierno.

Recuerdo poco de mi vida anterior al acontecimiento que describo, porque no se había desarrollado en mí el pensamiento de historicidad de mis actos que el viento en llamas impregnó en mi conciencia.

Partió primero como un gran vendaval que pilló por sorpresa a más de algún transeúnte desprevenido, fue como un grito ahogado en el silencio de quienes no quería escuchar. Sin embargo su llamado fue respondido por miles de voces que se alzaron contra ese manto de silencio y olvido que el tiempo nos había impuesto, comenzaban a despertar las resistencias de la memoria.

Al caer la noche comenzaron a arder las barricadas, el viento trajo consigo un fervor colectivo, la fascinación por el resplandor del fuego.

El viento en Llamas me arrastró de la solitaria y mundana avenida al sendero de la revolución.

Al amanecer ya estábamos marchando , los canticos y las consignas se sucedían unas a otras , acompañadas de cientos de gritos combativos que la multitud respondía con fervor , Flamearon las banderas, se alzaban los puños y la conciencia de que éramos historia fue más fuerte que nunca.


Andariel nunca volvió a ser la misma.

El viento en llamas trasformó la faz de nuestras vidas, cumpliéndose así la primera profecía de Miranda.

Cuando conocí a Sol, no me percate mucho de su presencia, coincidimos en una celebración de ex compañeros de colegio, siendo ella amiga de unos conocidos míos.

Sentí sin embargo la voz que meses después me haría despertar constantemente durante las noches de un verano.

Un misterio que en ese entonces no fui capaz de descifrar encerraba la mirada de Sol, misterio que comenzó a obsesionarme por un tiempo, cuando comencé a notar en mi ciertos sintonías que ella había descrito en una extraña conversación a principios de este año… debería pasar un tiempo para que yo lograra comprender del todo aquel designio del tiempo.

El Calor abrazante de aquella mañana me aplasto contra la acera de la avenida que en ese entonces me disponía a recorrer. Un primer impulso me recomendó desistir de mi intento y refugiarme de aquel sol abrazador, inusitado para aquella época del año, mas decidí continuar, en parte porque no quería quedar como un cobarde ante una nimiedad como es el recorrer una acera un día domingo y por la premura de llegar a mi destino, tratando de alejarme lo antes posible de Elías y la habitación oscura que nos había aproximado peligrosamente.

Habíamos decidido unirnos, organizar a los estudiantes, y junto a varios jóvenes entusiastas e idealistas nos lanzamos en la aventura de la revolución. De la noche a la mañana, del anonimato al pulpito de la asamblea termine convertido en un dirigente estudiantil.

El resplandor del sol provocaba una luminosidad enceguecedora que dificultaba mi andar, comencé a perder la noción del tiempo y del espacio físico, a confundir acontecimientos pasados con personajes presentes…

Entonces volvía a estar a tu lado, en medio de la confusión del primero de mayo. En algún momento soltaste de mi mano, instante preciso en el que la arremetida policial terminaba por socavar los focos de resistencia de los manifestantes…

Una convulsión se apoderó de mi cuerpo y Bastían logró a duras penas arrastrarme a una micro.

-¿Cómo pudiste resistir el brillo del sol?

-Joaquín, apenas se divisa la luz solar entremedio de las nubes ¿Qué te pasa hoy?

El Sábado recién pasado, por la noche cuando hacíamos fila para entrar a un club localizado en Italia con Bilbao , hice un comentario trivial a la Paula que me hizo recordar tantos momentos que creía olvidados. El reconocimiento de un rostro conocido , de esos tantos cuyos nombres no recuerdo , me hizo sentir nuevamente , el olor ajeno impregnado en mi cuerpo, los besos absurdos que pretendía prolongar una situación que no volvería a repetirse y la noche que como tantas otras noches que se mostraba prometedora, cuyas ilusiones no harían más que desaparecer con el primer soplo del amanecer …

-Necesito bañarme Paula

Creo que me he pasado relacionando situaciones inconexas durante la reflexión que ahora transcribo. Mis pensamientos, que creía difusos poco a poco se han ido aclarando, ahora se la relación que existe entre el calor abrazante, la confusión de la multitud que se precipitaba a huir del embate de la policía y los laberintos secretos de la vida bohémica de Santiago.

Veo con mayor claridad que nunca la inscripción que Ignacio contemplo a la entrada de Andariel aquella noche que recorría con rapidez sobrehumana las solitarias calles de la ciudad.

Cuando aquella tarde por casualidad caí en cuenta de que la mirada que el espejo me devolvía era la misma mirada que Catalina tenía la última noche que la vi en la casa de la Cote termine de armar el acertijo que tanto tiempo me había llevado desentrañar.

Me encontraba encerrado en un baño oscuro, semidesnudo, en el departamento de un edificio ubicado en las cercanías de la universidad católica.

Lave mi cara y me apresuré a alejarme de ese lugar. Nunca lo volví a ver, y tampoco era mi intención encontrármelo aquella noche del sábado en el club.

De un oscuro pub de Bellavista nos arrastramos hasta su cama, mezclando el sudor, el humo del cigarro, las risas vacías y los efectos del alcohol. Sin embargo fue la primera vez que me embargó un nerviosismo que hasta ese entonces nunca había sentido.

Cuando abandone su departamento caí en cuenta que era un sentimiento de culpa.

Aturdido por dos nostalgias enfrentadas como dos espejos, perdió su maravilloso sentido de la irrealidad y termino por recomendarles que todos se alejasen, que se olvidaran de todo cuanto el les había enseñado del mundo y del corazón humano(…) , y que en cualquier lugar que estuvieran recordaran siempre que el pasado era mentira , que la memoria no tenía caminos de regreso, que toda primavera antigua era irrecuperable , y que el amor más desatinado y tenaz era de todos modos una verdad efímera …”

Cuando con Sol leímos aquellas palabras, sentimos de inmediato el peso del miedo en nuestros pensamientos.

Comprendí porque a la mañana siguiente cuando decidí encarar a Elías , a plena luz del día y declararle todo lo que sentía por él , deje de sentir el enamoramiento en el instante mismo en que se lo hice explícito.

Por que la suma de comprensiones de esta reflexión solo me llevaron a una conclusión.

Por que la única relación que existía entre los elementos mencionados, es que eran estructuras que yo había creado para darle un sentido a mi vida, y entonces comprendí que este infierno me pertenecía y que no podría escapar de el, condena que le corresponde a todos aquellos que se sienten llamados para emprender una misión que los lleva por un camino que los aparta de la realidad que como cualquier espejismo desaparecerá cuando termine de recorrer este mundo el viento en llamas dejándonos con el agobio de la existencia rutinaria e inútil que terminara por destruir lo poco que haya sobrevivido a la soledad de nuestros espíritus…

Al menos eso había creído yo siempre

Siempre tuvimos la certeza de aquello, simplemente lo negabamos. Sonreiamos alegres, aunque lo hacíamos solo por una mera formalidad para tratar de sobresalir aunque fuese en apariencias.

Nunca pense que sería precisamente tu sueño el que cambiaria nuestra historia, el que finalmente me llevaría a pensar años despues , ahora que estoy sentado frente a un computador en mi oficina, que tal vez algo entendimos mal, que el presagio de un futuro glorioso no era para nosotros.

Abriste tus ojos en la más óscura de las noches. Entonces solo existían los gritos ahogados de unos cuantos que trataban de sobrevivir a esa marea infinita de silencio, olvido y opresión.

En medio de todo señalaste un punto de luz casi imperceptible, que solo algunos pudimos divisar.

Comenzó nuestro canto, los gritos se transformaron en voces , las voces en melodía y la melodía en sueños.

El punto de luz comenzó a brillar con más intensidad, surgió entonces el viento en llamas que envolvío la marea de la nada para tranformara, darle forma.

Del caos y del fuego nació Andariel, del canto y de los sueños se aliemto hasta que el amanecer lo abarcó todo.

Somos la generación perdida, cuyo ideal intentó transformar este mundo. Y ahora años despues, caundo creímos haber triunfados, descubrimos que fuimos utilizados, que el mundo no cambio, que todo fue una gran comedia montada por quienes fueron más inteligentes que nosotros.

pero ya no tenemos fuerzas para despertar a Andariel...

El viento en llamas se apagó con la última melodía desesperada

Y Miranda, ahora, sola recorrer los lugubres laberintos a dodne nuestra conciencia la ha relegado...


hasta que llegue quién sepa liberarla....

hasta que llegue quién sepa cantar su canción...

El camino

Cuando el mundo sea reducido a un único bosque negro para nuestros cuatro ojos pasmados,- a una playa para dos niños fieles,- a una casa musical para nuestra clara simpatía,- yo te encontraré.
Que no haya aquí más que un anciano solo, calmo y hermoso, rodeado del "lujo inaudito"- y estaré bajo tus pies.
Cuando yo haya cumplido todos tus recuerdos- cuando sea quien sabe sujetarte,- te ahogaré.
Cuando somos muy fuertes,- ¿quién retrocede? cuando estamos muy alegres,- ¿quién se hunde en el ridículo? cuando seamos muy malvados,- ¿qué harán con nosotros?
Engalánate, danza, ríe.- Nunca podré arrojar el amor por la ventana.
-Camarada mía, mi amiga, mi niña monstruo. Qué poco importan esas desdichas y esas artimañas, mis turbaciones. Únete a nosotros con tu voz imposible, ¡tu voz!. El único halago de esta desesperanza vil.

Arthur Rimbaud, Iluminaciones.

Era un repiqueteo tenue pero constante, determinado por el avance del segundero.

El reloj de la pared marcaba las diez treinta y ocho de la noche.

La Cote observaba impaciente por la ventana, de tanto en tanto miraba con aprensión el reloj de la pared, parecía no percatarse de mi presencia.

El microondas emitió un débil sonido, la Cote se levantó del sillón para dirigirse a la cocina, para volver con dos platos de algo que parecían fideos.

-Gracias Cote, no había comido en todo el día.

Me sonreíste débilmente.

Golpearon la puerta.

Catalina abrazo a la Cote y me dio un sonoro beso en la mejilla, la Cote le ofreció algo de comer, lo que rechazo, sin siquiera meditarlo

No estaba de ánimos…

Desde que vengo a este departamento todo permanece en el mismo lugar, los sillones de terciopelo oscuro con tonos azulados, la pila de películas apiladas con varios cd’s de música bajo el televisor, los frascos vacíos de perfume, las revistas de Tomás y su colección de artículos antiguos y de poca utilidad, conservando las paredes ese tono verdoso y envejecido…

La puerta de roble….

Y ahora tú mirada, perdida en el horizonte,

Observando, talvez

Buscando, quizás

¿Esperando?

Tomé el bus a las cinco y media de la tarde. Solo traía conmigo un pequeño bolso y una vaga esperanza a la que me había aferrado por desesperación.

Atrás quedaba el puerto, sus sueños e historias que, ahora pretendía esperar…

Sentía tu llamado Andariel, más me aventuraba por un terreno desconocido, lleno de misterios , no podía negarlo, todavía tengo miedo a los temores que me retuvieron aquel día…

Contemple mi reflejo en la ventana de mi asiento, mi cabellera negra y mi piel algo blanca, me gustaban mis ojos y mis manos…

Intercambié con Tomás muchas cartas antes de conocerlo. Vino una vez al puerto en el mismo momento en el que yo ingresaba a la Facción Miranda. Compartimos un café y una larga conversación en una asamblea y desde entonces no lo volví a ver físicamente.

Seguíamos Eso si, comunicados para conversar y compartir sobre asuntos rutinarios. Pero de un momento a otro comenzamos a hablar de nosotros mismos. No fueron pocas las veces, en que abrumada por la vida cotidiana comenzaba a escribirle, no encontraba a nadie más conectado o simplemente pesaba que un receptor invisible y ajeno a mi mundo podía comprenderme…total solamente quería hablar, escribir, ser y existir de alguna forma a través de mis palabras…


Entonces yo comencé a recibir tus temores, tus anhelos, tus sueños, tus situaciones cotidianas y los recuerdos que de vez en cuando asaltaban tu memoria…

Fuimos confidentes invisibles, fuimos la certeza que no podíamos encontrar en nuestros mundos…

Y cuando la angustia, la desesperación y la soledad terminaron por vencerme, me aferre a esa única esperanza, escribí un pequeño mensaje a Tomás y tome el primer bus que me conducía a la ciudad…


A las siete de la tarde, a mitad del camino revise mi bolso y descubrí que había perdido el pasaje de vuelta, desesperada lo revisaba una y otra vez, ni siquiera tenía dinero para comprar otro…

Llegue al terminal a las nueve de la noche, me encontraba sola. A mi alrededor, cientos de personas transitaban y yo no podía siquiera moverme y a mi alrededor tantas voces…

Y yo en medio del silencio

Espere cerca de dos horas, temiendo que no hubieses recibido el mensaje electrónico a tiempo, ni el mensaje que le envié a su celular…

Quizás mantenía una indiferencia planeada ¿Quién abre las puertas de su casa a una desconocida?

Pero… ¿y sus cartas?


Si una cosa es escribirse, sentir que le importas a alguien, abrirle tu corazón a alguien a quién nunca verás nunca ha sido difícil, es más hasta a veces es conveniente que sea así, jamás podría delatarte la distancia afirma la confianza en el confidente, ¿Cómo podría perjudicar mi mundo si no forma parte de él?

No tenía otra opción.


Me dirigí a la calle sindicato, busque el edificio sesenta y cinco y subí al departamento setecientos dos.

Y me enfrente a una imponente puerta de roble. Leí unas cuarenta veces una pequeña inscripción que indicaba el nombre de un doctor.

Solo tenía el remitente de una de sus cartas, que perfectamente podría haber interpretado mal…

A las once cuarenta y cinco golpee la puerta de roble.

Silencio.

Insistí.

Tembloroso me abriste la puerta.


Tomás, incrédulo me observaba.


-Cote…


Sonreí débilmente.

No pensé que… creí que tú nota…adelante pasa.

Crucé el umbral del departamento.

Tomás hizo que me sentará en uno de esos sillones de terciopelo oscuros que ya eran viejos en ese entonces…

Me trajo un vaso de agua.

Rompí en un llanto prolongado.

Tomás se sentó a mi lado, tomó de mi mano, me abrazo y lloramos juntos. En un momento su boca busco la mía y entre risas y llantos nos fuimos besando, para terminar enredados en la cama de Tomás.

-Siempre había esperado esto Cote, tal vez era una fantasía infantil u la esperanza que me permitía soportar mis miedos y el abrumador peso de mi vida cotidiana. Siempre espere que alguien cruzara ese umbral para dormir conmigo y que me diera la certeza…. De que despertaría siempre a mi lado y me salvará de la soledad.

Te abrace y sentí que nunca más estaría sola.

Y me dormí a tu lado para despertar contigo al día siguiente y así pasaron los años…

Y ahora a las once cincuenta y cinco de la noche observo por enésima vez el reloj de la pared.

Catalina estaba sentada en ese sillón y Joaquín terminaba el plato de comida que yo le preparé…

Y Tomás no ha llegado aún...

-Ignacio sigue preguntando por ti Catalina -dijo la Cote.

-Miéntele, ¿acaso tiene que saber todo lo que pasa en la Facción Miranda?

-Se supone que debías ayudarle en su misión (la cual aún no nos explican) –intervine.

-Me reasignaron al Frente Universitario Joaquín.

-Creo que es mejor que te alejes de el –concluyó la Cote – Te hace daño y tu te mereces a alguien que no te vea como si estuviera en un pedestal, eres una mujer fuerte Catalina, no necesitas de él, el necesita de ti, tu tienes una vida por delante, él tiene una vida condenada….

Fumabas en silencio.

En el fondo compartías el planteamiento de la Cote….¿Pero no había un objetivo trascendente de por medio, no había un proyecto que debía ser concluido?


-Tarde o temprano Tomás le contará, no puedes evadirlo para siempre Catalina- insistí nuevamente.

Silencio.

¿Qué es lo que estamos buscando?

Tal vez emprender el camino

¿Qué esperamos entonces?

La espera, esa débil y sutil esperanza, a ratos angustiante a ratos insostenible.

¿Qué nos hace creer en ella?


¿Qué nos hace dudar antes de romper la inercia y emprender el camino?


¿Las vivencias pasadas, la promesa del futuro ilusorio, los sueños compartidos o el final feliz de los cuentos de hadas?


Estoy buscando una palabra…


¿Cuántas veces hemos escuchado que al final de este viaje encontraremos el amor? Incluso cuando desdeñamos la palabra [que mas da si se presta para cursilerías baratas] mantenemos la esperanza en él, que venceremos los obstáculos, y ahí estará, ante nosotros, revelando su esencia ante la presencia de nosotros simples mortales. Y sufrimos por él, convertimos nuestros sentimientos en un acto de fe, idealizamos y caemos, en un gran vacío, en una inercia insoportable, en un estado ambiguo que nos deja inmovilizados, en el más aplastante, agobiante, angustioso y abrumador sentido que la palabra “idealismo” puede tener. Nos hace sus prisioneros, somos prisioneros de ese amor que no existe, que no concretamos, que dejamos pasar por miedo a perderlo, a que se tergiverse, se corrompa, y desaparezca en la nada. No nos damos ni siquiera espacio para salir de ese abrumador estado, jugamos a ser las víctimas de un macabro juego, nos sometemos a un castigo impuesto por nosotros mismos, nos encerramos, nos asfixiamos…solo por un estúpido deseo de no perder el sentimiento idealizado…


en el umbral de tu misterio.


¿Qué hace que Catalina no pueda dejar de acudir a Ignacio?

¿Qué hace que Ignacio recorra su camino aferrado a la esperanza de encontrar a Daniela al final de este?

¿Qué hace que La Cote se angustie ante el paso del tiempo?... ¿Tomás?


¿Qué hace que esté perdidamente enamorado de Elías?

¿Objetivos Trascendentes? Tal vez la respuesta sea menos obvia.

¿Existe Amor cuando este no se concreta?

Se puede amar a una ilusión, un sueño , una esperanzana, a un recuerdo conservado en la memoria , esa región inmaterial y desconocida ajena a nuestro control, o a un término genérico como humanidad, naturaleza, revolución, partido, compañeros?

Y nos respondemos…

Te acuestas conmigo, dices que me necesitas, pero no me quieres a tu lado ¿y quieres que no sufra?


¿Dónde estas que me has abandonado?


¿Dónde estas Tomás?


¿Elías?

¿Quién fuera Alí Ba-ba?

¿Quién fuera el mítico Simbad?

¿Quién fuera un poderoso sortilegio?

¿Quién fuera encantador?

Que atractiva parece la vida sin preocupaciones ni sentimientos, entregada a los placeres mundanos, pero que vacía y sin sentido a la vez.

¿Se puede vivir sin amar, sin el vitalismo que la angustia, el llanto, la risa, el dolor, la amistad y el encanto nos entrega?

Se puede vivir sin experimentar las emociones que la tristeza, la perdida, la esperanza y el idealismo nos provocan?

¿Por abrumadores y opresivos que sean sus efectos?

Estoy buscando melodía
 
Sin odiar a quién amamos, sin sufrir por la traición, el desengaño , la perdida y el olvido.
 
…para tener como llamarte
 

Al fin y al cabo , todos los sentimientos le dan sentido a nuestra existencia, nos dan contenido y definen quienes somos.

Confío en que Catalina será lo suficientemente fuerte para salir Adelante


Se que Ignacio cumplirá su misión.


Se que tarde o temprano la Cote dejara de observar el reloj de la pared.


¿Qué queda para mi entonces?

 
 
 
  ¿Quién fuera ruiseñor?
            ¿Quién fuera Lennon y McCartney,
                       Sindo Garay, Violeta, Chico Buarque?
                                 ¿Quién fuera tu trovador?
 
 
Joaquín y Catalina se fueron a dormir,

y yo sigo contemplando el reloj de la pared.
Hace mucho tiempo había decidido dejar el cigarro,
pero no pude evitar sacarle uno de la cajetilla de Catalina.
Me distraía tratando en vano de formar figuras
con el humo que exaltaba
, pero, ya comenzando la madrugada comprendí que Tomás
tampoco volvería esta noche.
¿Qué hago para tenerte a mi lado?
¿Dónde estas Tomás?
 
¿Por que me angustia observar el recorrido del segundero?

Te siento distante, algo lejano. Comprendo, estas ocupado
, pero hace días que ni siquiera alcanzamos a cruzar más que
unas cuantas e inconexas frases…
 
Me siento caer.
 
Me dijiste que me necesitabas Tomás,

y aquí estoy no me he ido…
¿Pero donde estas tú?
 
 
Corazón obscuro,
             Corazón con muros…
 
Me levante a eso de las seis de la madrugada.

Esperaba salir sin despertar a Joaquín que dormía a mi lado,
pero fui algo brusca, aunque sin darme cuenta,
por que lo desperté.
Sobresaltado me interrogó:


-¿A donde vas?


Le acaricie la cabeza suavemente.


-Duerme Joaquín.

Seguiste durmiendo.

  …Corazón que se esconde,

Cuando Salí del edificio Ignacio me esperaba de pie, en medio de la calle en su motocicleta. Firme le sostuve la mirada, trate de esquivarlo, pero se dirigió hacia mi, fingí que no me importaba el hecho y continúe caminando, hasta que agarró fuertemente mi brazo, me dio vuelta y me confrontó.

-¿Adonde Crees que vas?

-¿Alguna vez podrás dejarme en paz?

-¡Respóndeme!


Solté mi brazo de su mano, sostuve su mirada, hasta que aparto la suya de mi rostro, una lagrima corría por su cara, esta vez él estaba en desventaja.

-Me voy Ignacio, ¿adonde? Ni yo lo tengo claro, necesito alejarme Ignacio, necesito pensar. ¿Por qué me miras con esa cara? No me dejas estar a tu lado, no me das espacio en tu mundo, con arrogancia me dices que aún soy muy joven [apenas nos separan algunos años], que aún no tengo las cosas claras [Hipócrita], que tengo una vida por delante y que ya te olvidare. ¿Cómo puedes ser tan egoísta de pretender que yo puedo dejar de sentir todo esto, y a la vez continuar con este juego de ambigüedades que según tú nos beneficia a ambos?

Me voy Ignacio, no puedo estar a tu lado ¿No entiendes que te amo por sobre todos los obstáculos que tu pones en mi camino para que deserte de la idea? No lo entiendes, si no, no estaríamos en esta situación. Pero tienes razón, tengo proyectos por delante, tengo una vida que la quiero dedicar a mis sueños, y creo, tengo derecho a ser libre y luchar por mis causas tanto como tú por las tuyas.

Miraste el suelo sin responder.

…Corazón que está donde…
 
-Volverás Catalina.
 
-¿Volver? Para que si no estarás cuando regrese.
 
-No puedes alejarte demasiado tiempo Catalina,

lo sabes tan bien como yo.
 
-Puede ser, pero esta vez no tienes la certeza de aquello.
 
Catalina comenzó a caminar, cuando el sol invernal comenzaba a aparecer por la ciudad de Andariel. 
Y permanecí observando como te alejabas, considere inútil seguirte esta vez, total, en  eso tenías razón esta vez ninguno de los dos sabría que se aproximaba en el horizonte. Tal vez una marea calma o un tiempo de distancia…o el renacer de una esperanza y una nueva vida para ambos.
Encendí en motor y comencé a avanzar por las calles de Andariel,

conciente de que ahora nada se interponía
entre la misión y yo…
 
Corazón en fuga,
             Herido de dudas de amor. 
 



Ángel

Por mí se va a la ciudad doliente; por mí se va al dolor eterno; por mí se va hacia la raza condenada: la justicia animó a mi sublime hacedor; me hizo la Divina Providencia, la Suprema Sabiduría y el primer Amor. Antes de mi no hubo nada creado a excepción de lo inmortal, y yo existiré eternamente. ¡Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza!

-Entrada al Infierno, Canto III, La Divina Comedia

A gran velocidad atravesaba la avenida principal de Andariel. Oprimidas por el silencio, las calles se encontraban desiertas aquella noche.


No debes retroceder, no debes fallar, ni un solo obstáculo te puede vencer, nadie te puede ayudar, esta vez estarás solo…

Solos tú y él.


Disponía solo de una oportunidad, no podía fallar.


El efecto adrenalinico de la velocidad comenzaba a apoderarse de mi cuerpo.


Presioné el acelerador. Un leve temblor de las dos ruedas y el rugir de la motocicleta indicaron que adquiría mayor rapidez. No me quedaba mucho tiempo.


Ni un solo murmullo se oía en Andariel.


Era un haz luminoso, casi imperceptible.


Me movía con una ligereza extraordinaria, y a la vez como un relámpago atravesaba la quietud de la noche.


Lo divise tan solo unos metros antes de llegar.


Se que mis ojos y los suyos se encontraron en algún momento.


No había forma de retroceder.


Desenfunde mi arma, presione nuevamente el acelerador.


De pie, en medio de la extensa avenida me esperaba…


Uno


Sentía como la sangre fluía por mi cuerpo

Dos


Apunta….


Podía ver sus ojos, de pie frente a mi el viejo Alejandro me esperaba. Alcancé a divisar como una leve sonrisa irónica se dibujaba en su rostro.


¡Tres!


Un relámpago cruzo el firmamento.


La luz se apodero de mi cuerpo y el silencio envolvió mis pensamientos.

Ignacio despertó a las cuatro de la madrugada en la casa de Tomás. La Cote había insistido en que, por lo menos aquella noche durmiese en un lugar seguro.

Habían allanado su departamento la otra noche, justo veinte minutos después de que Catalina se había ido. Él sabía que aquella noche irían tras él, se había expuesto demasiado durante la última marcha, y no se lo dejarían pasar otra vez. Había puesto en peligro a Catalina y no podía perdonarse aquello, fue tal vez aquella tensión que lo había acompañado aquella noche la que lo protegió de la tentación de que Catalina se quedará con él hasta el amanecer…


Quizás que habría pasado


Si no fuera por Tomás aún estaría en manos de esos hijos de puta. Dos semanas me mantuvieron encerrado, sin siquiera dirigirme una palabra. Él único contacto que tuve con ellos fue cuando abrían la puerta de mi celda para tirarme algo de comer.


-Tienes que ser más precavido- Tomás era la primera visita que recibía.


-Lo siento, perdí el control


No podía enfocar la mirada en ningún punto fijo, la cabeza me daba vueltas y sentía que en cualquier momento…


-No puedes perder el control!.- Tomás reacciono enfurecido, el tono de su voz hizo temblar hasta al guardia que custodiaba nuestra visita. Busco entre sus bolsillos y se tomo unas pastillitas que tenía guardadas. Cuando se tranquilizó volvió a dirigirme la palabra.


-Levántate, nos vamos


Tarde unos minutos en asimilar sus palabras.


-Pero…


-Levántate te dije, nos vamos.


Solamente quiero saber quién soy.


Recuerdo haberte dicho eso la última noche que estuvimos juntos. Te encontrabas distante aquella noche, de seguro no estabas muy convencida de que debías venir, no me importaba, estabas ahí.


-No es la primera vez que te haces esa pregunta- Catalina como siempre volvía a tener razón, siempre me sorprendías tus reflexiones espontáneas, por que aunque distante seguías estando conmigo, ayudándome a entender aquello que escapa a mi razonamiento, por eso te necesito conmigo Catalina , ¿Entiendes? ¿Entiendes que no puedo hacer esto solo?

Me faltarán las fuerzas, no comprenderé los acertijos, no sorteare los obstáculos…


Debes ser fuerte


No puedo Catalina, No puedo sin ti


¿Y yo? ¿Acaso no piensas yo puedo estar harta de todo esto? De estar siempre apoyándote, De estar siempre esperando tus llamadas, de estar siempre ahí para que llores tus penas, venzas tus miedos, analices tus emociones y triunfes en tu misión ¿Por que mierda crees que yo hago todo esto?


La Facción Miranda


Al carajo la Facción Miranda


Eres mi compañera Catalina, mi amiga y hermana….


Por que te amo Ignacio, ¿De que forma te lo tengo que decir? No entiendes que puedo sacarte de mi cabeza, no puedo mirarte con otros ojos. ¿De que forma te tengo que decir que estoy loca por ti, qué haría lo que fuera por ti, que me hace daño estar contigo, pero a la vez sufro cuando no estoy a tu lado?


Sabes que no podemos estar juntos, sabes que si lo estuviéramos iríamos en contra del camino que se nos ha sido señalado…


Bendiciones, designios providenciales, gracias divinas ¿Cuantas veces me has dicho lo mismo? ¿Crees en el destino Ignacio? ¿Crees que estamos condenados a vivir una vida que no elegimos acaso? No es necesario que me digas lo que me has dicho ya tantas veces, ya he dejado de creer en esas cosas, no se por que insistes con esas razones, ni siquiera tu crees en ellas, palabras para justificar lo que no hay que justificar, lo que simplemente es... consuelos quizás


Tenías razón Catalina, ni siquiera yo creía en ellas.


Ignacio se despertó a las cuatro de la madrugada con la certeza de que no podría seguir durmiendo. Se levantó y escribió una breve nota a la Cote y a Tomás y salió del departamento. Prefería irse antes del amanecer y así evitar darle explicaciones a la Cote, además tenía mucho que pensar.


Le gustaba sentir el efecto de la adrenalina que la velocidad provocaba en su cuerpo. A esa hora las calles de la ciudad se encontraban desiertas, e Ignacio podía maniobrar libremente su motocicleta, era lo único que lo tranquilizaba.


-¿Sabes por que estas aquí?- Tomás daba vueltas en círculo alrededor mío.

No sabía donde me encontraba, a mí alrededor todo era oscuridad.


-¿Sabes por que eres tan importante? ¡Por que hemos arriesgado tanto por ti?

No podía contestar, no sabía si era por que me fallaban las fuerzas o por que no comprendía la pregunta…


-Sabes que la Facción Miranda. Caerá en sus manos, es cosa de tiempo, entonces ya no podremos protegerte, entonces todo dependerá de ti, para eso te has preparado todo este tiempo, no tienes opción, no tienes como evitarlo ni puedes retroceder


¿Entiendes lo que eso significa? No puedes Fallar, no tendrás una segunda oportunidad, ni un solo obstáculo te puede vencer, nadie te podrá ayudar, esta vez estarás solo y solo deberás enfrentarlo.


Había tenido tantas veces el mismo sueño, cada vez eso si me enfrentaba a un misterio diferente. El sueño transcurría sin alteración, era el final lo que cambiaba, solo el final…


-¿Que pasa si no quiero hacer esto Tomás?...


-¿Sirve de algo que lo preguntes Ignacio?


No, no servía de nada.


Conocí a Daniela hace ya tanto tiempo que me es difícil definir en que momento ella estuvo realmente presente en mi vida y en que momento solo en mis sueños. Recuerdo eso si su cabello oscuro, sus ojos profundos, su sonrisa enigmática, sus gustos refinados, su olor a flores exóticas, su acento extrajeron su piel dorada y su sabor a castañas. Recuerdo las frases que utilizaba para distintas situaciones, nuestras conversaciones del cosmos, la hora de comer, el libro que todos leían o aquel que habíamos encontrado en un rincón apartado en la biblioteca.

Sentí que toda mi vida tenía como sentido estar con ella, que existía la esperanza de que, al final del camino , alguien me estaría esperando, que tendría sentido volver.

Daniela me hablaba de su tierra natal, donde añoraba volver , “podrías acompañarme” me sugería siempre “podríamos escapar de aquí”.

Me hablaba de los viajes que tendríamos por el mundo, de los libros que pensabas escribir, me besabas y me pedías seguir unos minutos más en la cama.


La cotidianeidad era el placer que más disfrutaba estando a tu lado, la idea de pensar que habían sabores, olores, sensaciones, emociones, colores, tan comunes , que no necesitaban de ningún significado complejo , ni de ninguna explicación coherente para ser disfrutados me seducía por completo.


Tú eras eso Daniela, eras ese mundo cotidiano que yo tanto anhelaba, eras esa estabilidad que yo estaba buscando, eras esos olores, sabores, sensaciones y emociones comunes que nunca antes había valorado…


-No todo tiene que ser complejo Ignacio, no todo tiene que tener un fin que alcanzar, a veces las cosas pueden ser simples y hermosas, las cosas solo como símbolos se nos han dado ¿hay acaso una taza de agua que quite la sed para siempre? ¿Hay alguna flor que nunca se marchita? ¿o un beso que dure para siempre? ¿existe algún color que nunca se destiña o un aroma que nunca se disuelva? Las cosas cotidianas son tan efímeras , que nunca nos percatamos cuando están presentes y cuando no, son tan simples y hermosas que cuando nos damos cuenta cuan vitales son en nuestra vida no queremos dejar de contemplarlas jamás…


-Necesitamos tan poco para ser felices Ignacio, solo saber contemplar un amanecer , o disfrutar una taza de café o saber contemplar a un pequeño pajarito cantor, o disfrutar de una galleta con un vaso de leche…¿Existe algo más hermoso que un ocaso en Andariel?.


Eras tan hermosa, tan simple y tan hermosa. Solo basta un libro, una flor o un beso y te sacaba una sonrisa, una de esas pequeñas sonrisas que me hacia tan feliz…


Entonces comenzaste a dejar de asistir a la Facción Miranda!, la idea de viajar a tu tierra natal se había apoderado de tu mente los últimos días , no comprendí porque esperaste tanto para concretar tus planes.


Catalina era la única que me comprendía, ella sabía que no podía abandonar la misión que la Facción Miranda me había asignado, ¿Qué otro propósito tendría yo para existir en este mundo?, cuando Daniela se desligó de la Facción, Catalina comenzó a ser mi mano derecha, claro Joaquín siempre estaba ahí también y la Cote aunque Tomás le prohibiera inmiscuirse demasiado en mis asuntos.


Días entero pasábamos en las calles, organizando mítines, planificando tomas, ayudando a los sindicatos y organizando a todos los compañeros de La Facción Miranda, preparándonos para el momento en que Andariel despertara del largo sueño al que había estado sometida.

También Luchábamos contra el enemigo interno, los reformistas, el viejo Alejandro y aquellos que pretendían apoderarse de la Facción para sus propios fines , los derrotamos y ahora…bueno ahora Andariel despertó…


Queda tan poco tiempo…


-¿Nunca dejarás de luchar cierto? Siempre intentarás ser el héroe, que solo intenta derribar los molinos de viento, no importa cuántos obstáculos , cuantas derrotas, ni que tan solo estés, siempre te levantaras y seguirás luchando…aunque todo este perdido- Daniela observaba la noche por la terraza de mi departamento, había encendido un cigarro, de esos que dejan un aroma a vainilla que solo ella sabía dónde encontrar.


-¿Tengo otra opción?


-Eres un individuo que no te dejas esquematizar, encasillar catalogar por la sociedad o por el Poder, por eso siempre estarás solo . Tu tragedia es la del poeta que no quiere ser y no es hombre-masa, instrumento de quienes mandan , de los que prometen y asustan…


Una lagrima corría por tu rostro, me sonreíste en la oscuridad y entre el silencio que se había formado entre nosotros.


-Eres el Héroe que lucha solo por la libertad y por la verdad , sin rendirse jamás, por eso aceptaste la misión que la Facción Miranda te ha encomendado, por que estabas destinado a ella, pero morirás en manos de todos Ignacio, en manos de los amos y los siervos, de los violentos y los indiferentes…

Entonces ya no pudiste contener más el llanto, Te aferraste a mí y comenzaste a llorar. Largos fueron los minutos y yo solo podía acariciar tus cabellos, no sabía que contestar…


-Siempre tenemos opción Ignacio- Detecte un brillo de esperanza en sus ojos- Siempre podemos elegir….


-Yo no Daniela, yo no tengo opción


-¿Sabes lo que eso significa Ignacio?


-Lo comprendo perfectamente Daniela… ¿Estarás cuando todo termine?


No me respondiste, miraste el horizonte una vez más y encendiste otro cigarro.

Ahora yo en mi motocicleta, atravieso las calles desiertas de Andariel, de cuando en cuando, el auto de algún borracho se interponía en mi camino y debía hacer alguna maniobra que me desviaba de mi camino .

Mi camino estaba trazado, tanto si estuvieras al final como si no, yo lo recorrería de todas formas, qué más da que tuviera que atravesar este infierno, de soledad y desesperanza… solo necesitaba el fugaz destello de tu mirada para seguir adelante…


I wish I had an angel For one moment of love...


O el recuerdo de tu voz…


I wish I had your angel tonight


O lo que me queda de tu aroma… total son las cosas simples las realmente valiosas, o al menos eso me enseñaste tu.

Presione el acelerador.

¿Y Catalina?

Aún no puedo comprender aquello que me traes a la memoria Catalina, eres tantas cosas a la vez que aún no logro dilucidar el significado que tienes en mi vida…


Eres ese sueño , que tuve despierto un recuerdo leve de esto que siento


Nunca he podido descifrar tus pensamientos Catalina, nunca he podido adivinar cuáles son tus hábitos ni el camino que recorres cuando te vas de mi departamento…

Una sacudida, a mis salidas

Siempre cambias todo lo que pienso, cuestionas todo lo que creo, me incitas a tomar decisiones que nunca habría ni siquiera pensado… ¿Cuáles son los límites que alguna vez nos trazamos Catalina?...a veces pienso que eres más peligrosa que Daniela


La cima de un beso en un brinco suicida.


Estamos de pie, frente a nosotros, la ciudad en llamas se impone amenazante. Tomas de mi mano, se que estarás a mi lado, aunque siempre me digas que es la última vez, de todas formas querámoslo o no estamos juntos en esto


Giraré a la izquierda en la próxima avenida



Post-Moderno

Yo se que moriré de amor decadente…


¿Cuál era el nombre de esta canción?

No recuerdo…¿puedes subir el volumen?

¡De pie!

¿Sientes la música?

Solo baila ¿quieres?


Just dance, it’s goanna be okay

Just dance, spin that record babe


¡Just dance!

it’s goanna be okay

¿Donde me has traído?


No es momento de hablar


¿Si nos escuchan? ¿Si nos ven?


¿Importa a estas alturas?


Nadie puede ver en la oscuridad


¡Just dance!

it’s goanna be okay …


Al primer vaso me dices que no.

Al segundo olvidas donde estamos.

Con un tercero dejas de pedir explicaciones.


Ahora dime ¿Cuánto vale tu alma?


¿Me odias cierto?


Dudaste un momento. Decidiste no contestar.


¿No piensas hablarme nunca más?


¿Cuanto tiempo llevaría sin verlo? La última vez ni siquiera se habían despedido


Quiero verte


Marcelo había enviado ese mensaje a eso de las 3:30 de la madrugada, hora en que Catalina descendía del taxi que la había sacado del departamento de Ignacio.

Miro por un momento su celular y lo apagó


Esta noche no pensaría en él…


Esperábamos la 403 en la esquina de campo de deportes con Irarrázabal.

Bastián había decidido a acompañarme al aunque no se le notaba muy convencido.


Debo ser justo, solo una vez lo vi llorar.


Al llegar Elías me tendió la mano y me dio un beso en la mejilla.


Respondí con una sonrisa.

Sostuve su mirada unos segundos…

No sabía que hacer en ese lugar…


Conocí a la Ale ese día. Elías me había hablado de ella toda la semana.

Ambos decían tener una relación “mística”, libre de las ataduras morales que la sociedad “hetero-patriarcal” les había impuesto, mantenían algo así como una “amistad erótica”. Pero me bastó unos segundos para comprender que Ale estaba profundamente enamorada de ti Elías, que ella no se conformaba con la ligereza con al que te referías a las relaciones humanas

Sentía a mi alrededor la música…comenzaba a sentir los efectos del alcohol, y a mi lado el Gabo interrogaba a Elías…


¿Existe la heterosexualidad y/o la homosexualidad?

Para mí no. Somos -casi todos- biológicamente sexuados (no discuto eso), pero psicológicamente, ¿somos seres biológicamente sexuados? Para mí no. Somos el fruto de una retorcida sociedad: de una sexista, cerrada y arcaica sociedad. ¿y qué nos dice la sociedad? cómo vestirnos, cómo actuar, qué hacer, qué no hacer, cómo debes sentarte, cómo debes cortarte el pelo, qué debes hacer para ser "más varón y más dama". Desde pequeños nos inculcan una vida ¿heterosexual?, nos acostumbramos a asumirlo como verdad, como nuestra verdad.

¿Y entonces, qué weá crees?

Que somos capaces de enamorarnos o atraernos de personas, y no de sexos. Que el gusto por alguien no debiese ir asociado a su órgano genital ¿o si? ¿O acaso si viviéramos en un mundo sin luz, tocaríamos a cada persona que conociéramos para ver si es hombre o mujer y respecto a aquello decidir qué tipo de relación entablo con ella?

... ¿pero eso es como bisexualidad no?

Si quieres encasillarnos al mundo (como esta sociedad está acostumbrada a hacer) sí. Pero, ¿por qué un "heterosexual" debiese cerrarse a la posibilidad de tener alguna relación con alguien del mismo sexo y los "homosexuales" tener que negarse a la ínfima posibilidad de tener algo con alguien de otro sexo?

Yo no entiendo, juzguen ustedes.

(Palabras de Elías)


La Ale lo escuchaba atentamente, sonreía...


Albergaba tal vez la misma esperanza que yo…


Catalina sintió que alguien respiraba, se dio vuelta y vio que era Ignacio quién le sonreía.

La Cote se le acercó, le comenzó a hablar de asuntos rutinarios de la Facción Miranda, pero no le prestaba mayor atención a sus palabras…


Ignacio comenzó a hablarles.


Ignacio la miraba

No era capaz de articular palabras, nunca había sentido esa mirada. Se apartó de nosotras para hablar con un compañero que pasaba por ahí


-¿Me puedes explicar que te pasa Catalina?


Mentiría si te contestara Cote


Y comprendí que todo era una excusa para estar con él.

Que atendía las llamadas de madrugada solo para escuchar su voz, que participaba de sus conversaciones pseudo-intelectualoides solo para conocerlo más, que lo acompañaba cuando iba a ver a Daniela solo para estar con él.


Que fingía pretextos


Acomodaba situaciones


Solo por la simple satisfacción de que me brindara esa mirada.


¿Me comprendes Catalina?


Entonces comenzó la música, y la alegría nos embriagó por completo, con la Cote saltábamos entre la multitud excitada, coreando nuestras canciones , siguiendo sus ritmos estridentes…


Quisiera pasar la noche

más sexy en toda mi vida junto a tí

Quiero olvidarme del tiempo


Entonces sentí que alguien me aferraba por la espalda.

Sin darme vuelta supe que era Ignacio

Sentí sus manos recorrer mi cuerpo


Era obvio Que llegaría el momento

Adoro cuando las cosas

Se suceden de manera natural


Me preguntaste si conocía la canción.

Me di vuelta y me besaste

No pude resistirme.


Pero preferí fingir que nada había pasado. Continuamos bailando, siguiendo el ritmo de aquella canción.


Ibas por el quinto cigarrillo de la noche

Adolfo seguía sin dirigirte la palabra.

Me acerque a ti y me senté a tu lado.


-¿A quién esperabas el otro día Bastián?


Sonreíste.


Te levantaste. Aquella noche no existirían ni Adolfo ni Elías.

Solo la música y nuestros gritos desenfrenados

Olvidaríamos quienes éramos

Donde estábamos

Tal vez terminaríamos tirados en un sillón solitario,

O acostándonos con alguien a quién apenas conocíamos de nombre

Que importaba, la noche se ofrecía llena de aventuras


Te devolví la sonrisa.


Bebe, embriaga tus vicios, decide: ¿Orgasmos o Amor?

Yo se que moriré de amor decadente, lúgubres besos quémate en mi


La Ale bailaba con Elías, a quién ya se le notaban los efectos del quinto vaso de roncola. Buscaba sus labios, más este la evadía continuamente, hasta que de un manotazo la aparto.

Se balanceo entre los asistentes, sin control alguno sobre sus movimientos…


¡Poker face! ¡Poker face! ¡Poker face! ¡Poker face! ¡Poker face!


Sin conciencia alguna coreábamos a viva voz guiados por su melodía, atrapados por su ritmo, entregados al baile que aquella música nos inducía.

Aquel compás pegajoso que no podíamos olvidar…


Comenzó a dirigir mis movimientos...


Lentamente comenzaba a tomar el control de mi cuerpo, el que extasiado por las emociones del momento no respondía a los alegatos de mi conciencia.


-Ignacio…para- logré articular dos miserables palabras


-¿Por qué?


Tu respuesta terminó por desbaratar toda resistencia.

Fui yo quién te bese ahora. Tome tu mano y comenzamos a avanzar entre aquella multitud desenfrenada.


Así me das

[¡Dame!]

lo que te brota cuando me amás.

Así te doy hasta cansarme,

hasta abrazarte,

hasta dormirme con vos.


Terminamos solos en una habitación. Esta vez ya no había rastro de duda o temor alguno. Volviste a tomar el control de mi cuerpo y yo me entregué.

Nos arrojamos sobre la cama…


Nos olvidamos del tiempo….


El Toño , como lo conocían todos esperaba a Bastián todos los días afuera del colegio. Tal fue la costumbre de encontrarse en aquel lugar que cuando el Toño se atrasaba era Bastián quién lo esperaba. No fue si no hasta unos meses después de todo lo ocurrido que me entere de cómo Toño fue acercándose a ti, como te pedía que te quedaras unos minutos más cuando le insistías por enésima vez que tenías que irte…

Y fue llenando ese vacío que Adolfo había dejado con su ausencia…


Tal vez te escuchaba como nadie lo hacia hasta ese entonces…


Tal vez te comprendía, y por eso sabía que con un silencio podía confortarte más que mil palabras de consuelo.

Y ahora Elías intentaba besar a Adolfo, pero este se corría una y otra vez de su presencia. Luego Elías se acercó al Toño, pero basto con que este hiciera unos torpes movimientos para que el Toño dejara de tomarlo en cuenta.


Just dance, it’s goanna be okay

Just dance, spin that record babe

¡Just dance!

it’s goanna be okay


Diego tenía catorce años ese entonces. Con un vaso de Vodkanaranja habías perdido la noción del tiempo y del espacio. Te acercaste a mí y me abrazaste. Algo sorprendido te seguí el juego, hasta que me pediste que te llevara al baño.

Y yo fingí querer ayudarte. Cerré el pestillo y te pedí que te callaras. Comenzaste con que me estimabas mucho, insistías con que estabas bien, que te las podías arreglar solo…


¿Dónde estoy?


Entonces te bese, y así estuvimos sin percatarnos que podían extrañar nuestra presencia en la fiesta. Quizás ambos sabíamos que era un juego, que importaba era simplemente placer…

Que importaba si quedabas enganchado, si esperabas algo más de mi.


I wanna hold em' like they do in Texas Plays
fold em' let em' hit me raise it baby stay with me (I love it)
luck and intuition play the cards with Spades to start
and after he's been hooked I'll play the one that's on his heart.


¿Sabías el riesgo?


Seguimos siendo amigos…pero nunca hablamos de esto. No quería hacerte daño, sobretodo después de lo que Elías me dijo que le habías contado. Por eso preferí hacer como si aquello nunca hubiese pasado entre nosotros.



Can't read my…can't read my... no he can't read my poker face
(He’s got to love nobody)


La Ale lloraba solitaria en un rincón. Adolfo se acercó, intentando comprender que pasaba.


-Ale…


No pareció percatarse de tu presencia. Había visto como Elías intentaba besarte una y otra vez, como se te acercaba para bailar contigo, había escuchado las sugerencias que te hacía en todo momento, cada vez que te sentabas a descansar.


¿Cómo albergar esperanzas?


Adolfo se mantuvo silencioso a su lado, hasta que la música finalmente ceso. Entonces la Ale cerró sus ojos.


Acariciaste levemente su rostro, querías tocar aquella piel que te parecía tan suave. Tembloroso acercaste tu mano, pero la retiraste de inmediato.

Por aquella noche te conformarías con observar como dormía, acomodaste tu brazo de tal forma que le sirviese de almohada. Cuando consideraste que ya no podría despertar comenzaste a acariciar sus cabellos…


Golpearon fuertemente la puerta.


Estabas encerrado en el baño , fumando en la bañera (era el único espacio tranquilo dónde podías hacerlo).


Decidiste abrir.


Era el Toño.


Arrojó al inodoro, de donde no se levantó por unos minutos. Loes efectos del mareo había provocado estragos en el, y su tono pálido demostraban que no estaba bien. Lo metiste en la bañera para limpiarlo.


-Bastián… ¿Qué me pasó?- a duras penas había logrado articular aquellas palabras.


Dejaste que descansara un momento antes de contestarle.


-Solo bebiste demasiado.


De improviso te beso. Intentaste apartarlo, pero fue superior a tus fuerzas. Era lo que secretamente habías esperado todos los días desde que lo conociste por casualidad en aquella asamblea


Recordaste la promesa que me habías hecho al comenzar la noche.

Esta noche no exigiría nada más que la aventura.


Ahora fue él quién te saco la ropa….

Andariel - Capitulo IV


Moderno

“La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido”

-Milán Kundera


Un rugido ensordecedor se apodero la asamblea, de pie entonábamos los cánticos y hacíamos eco de las consignas ya conocidas.


Las ovaciones y los aplausos continuaban, ante las miradas atónitas y gestos de incomodidad de los dirigentes, quienes incapaces de reaccionar permanecieron inmóviles en sus asientos.

Catalina sujetaba mi mano, se la veía emocionada, algo temblorosa, pero no vacilaba en gritar con todas sus fuerzas.


La Cote estaba pálida, si bien daba su apoyo a la decisión de la asamblea con sus aplausos, se la notaba algo incomoda con la situación.


-Hemos de terminar con esta novela de la revolución para ver que hay de real y de aplicable en sus principios

Con esas palabras el viejo Alejandro había dado inicio a la Asamblea Nacional de la Facción Miranda!.


Ignacio no se pudo contener…


Bastián esperaba afuera del colegio, me ofrecí a acompañarlo pero el insistió en que no era necesario. Apago el cigarrito que estaba fumando y siguió esperando. Me despedí afectuosamente de él y seguí caminando.


¡Fuego!

La policía comenzó a arremeter contra la multitud.


La avasalladora marcha de la represión generó un fuego cruzado que se apoderó de la calle principal.

En la confusión, algunos intentaban detener a quienes restían violentamente a las fuerzas policiales, otros pacíficamente intentaban bloquear (inútilmente) el avance de estas.

Sentía los gritos a mí alrededor. La confusión había dejado a varios heridos. Un policía resulto muerto… la represión recrudecía, Elías en el frente, yo inmovilizado sin saber reaccionar.

La Cote tomó de mi mano, obligándome a reaccionar. Nos escondimos en un callejón cercano…


We are all the same…”


Catalina e Ignacio llegaron unos segundos después. Ignacio respondió con una pequeña pistola a los disparos de la fuerza policial…


-Imbécil –Catalina intentó arrebatarle el arma. Ignacio se la saco de encima con un manotazo.


-¡Harás que nos maten!- Intervino la Cote


-¡Seis de los nuestros fueron asesinados!- Gritó Ignacio.


-No podemos vivir con los fantasmas de los muertos- reflexioné calmadamente.


-Pendejo de…


-¡Basta!- Esta vez fue Catalina quién de calló a Ignacio con una bofetada.


Ignacio la miró con rencor…tal vez por que hace tan solo unas horas antes…


Primer Acto


Catalina, temblorosa, esperando a Ignacio en el lugar convenido.

Ignacio le envió un mensaje a Catalina, le pidió que fuera directamente a su departamento, pues se había atrasado en unos trámites de la universidad.


Media hora estuvo golpeando Catalina la puerta de Ignacio hasta que este apareció. Sin emitir palabras , este le abrió la puerta y la condujo directamente a su habitación. No hubo preámbulos, ni frases explicatorios, no hubo momentos de reflexión ni sutilezas aclaratorias.


Entrada la noche , Ignacio comenzó a llorar…


-Siempre lo mismo Catalina, una y otra vez, pensé que sería distinto, pensé incluso que sería real… pero ya tantas veces, tantos fracasos, y nuevamente, ¿Qué vi en ella? … era tan hermosa


¿Por qué me intentó destruir?


-Te lo dije Ignacio…


-No puedo olvidar a Daniela, se que ella tampoco a mi , quiero ser libre de su sombra…pero me da miedo…es mas realmente no quiero, se que volverá…


-Ya basta Ignacio, basta de lamentarte, buena parte de lo que te pasa es culpa tuya nada más


-culpa mía


-Te lo advertí…


-¡Siempre tú Catalina! ¿Cuándo me apoyarás de verdad?, siempre intentas dejarme por el suelo, angustiado, me culpas de todo, no permites que nada de lo que hago resulte, con todas las que he estado es lo mismo, siempre tu ahí para evitar que resulte, ya para quieres ¡PARA!


Te levantaste, te vestiste y sin dar explicaciones saliste furiosa de ahí.


Subiste al primer taxi que encontraste.


Los amores culpables no llegan a amores ni a historias…


- ¿No es acaso el sentido de toda acción revolucionaria buscar la trascendencia? ¿No debemos prepararnos para fracasar una y otra vez, de vencer miles de obstáculos, con la certeza de que jamás veremos aquello por lo que luchamos.

Debemos ser valientes compañeros, debemos resistir, siempre avanzar, no doblegarnos hasta el final…

¿Tal vez el compañero Alejandro se ha dejado llevar por aquella celebre frase que declaró “El fin de la historia”

¿Puede existir un mundo donde no quede nada por conquistar?

Yo no se lo que es el destino, caminando fui lo que fui…


Segundo Acto

Bastián en un rincón llorando silenciosamente.

El humo del cigarro de Bastián era lo único que se percibía en la oscuridad de aquella casa.

Nunca pensó que Adolfo sentiría miedo de él…Adolfo…su amigo de tantos años, amigo de la infancia…


¿Cuántas veces no descanzamos juntos?


¿Cuantos secretos no compartimos?


¿Cuántos momentos?


¿Era pecado enamorarme de ti?


Elías intento besar a Adolfo en la oscuridad. Antes de eso le reveló que Bastián estaba enamorado de él, que intentaría tirarselo cuando el alcohol hubiese surtido efecto….


Adolfo le quitó la palabra a Bastián, no se atrevía a mirarlo…


Yo observe toda la noche a Elías, lo busque con la mirada… ¿No se atreve siquiera a dirigirme la mirada?


Tercer Acto


Las calles de Andariel estaba desiertas… el frío de la noche, la oscuridad, y un tenue olor a azufre percibía en el ambiente.


¿Seremos olvidados Catalina?


¿Recordaran que marchamos por estas calles?


La Facción Miranda había decidido unirse a la rebelión impulsada por el pueblo de Andariel.


La última de las utopías modernas fue aquella que enarbolaron los estudiantes franceses;

"la imaginación al poder". Años más tarde , los jóvenes que se habían formado en ese ambiente de idealismo, triunfantes avanzaron a ocupar el poder que alguna vez intentaron destruir.

Andariel - Interludio


Y tú al pie del mar de los delirios, y yo hundiendome en el

Duermes, te contemplo


¿Dónde estás? Pareces descansar a mi lado…


¿Amaneció?... Estaba soñando, aún es de noche…


¿Dónde estás? … sigues a mi lado


¿A que ideas se entregará tu mente en el transcurso de esta noche?


-Soñé que despertaba y no estabas a mi lado.


-Duérmete Joaquín aún es de noche –hundiste tu cabeza en mi almohada.


Te observe durante unos minutos, acaricie levemente tu cuerpo y me acurruque a tu lado.


Once cincuenta y cuatro.


Me levante… me esperaba de pie…a la salida del departamento


-Once cincuenta y cuatro de la mañana –dijo sin levantar la vista.


Volví a mi pieza .El reloj del velador confirmaba la sentencia.

Once cincuenta y cuatro de la mañana.
Seguías durmiendo
¡Despierta!

Desperté. Que estupidez… nunca he tenido un reloj en el velador.
Aún faltaba mucho para el amanecer. A mi lado te moviste en sueños…emitiste un leve sonido…me despertaste. Acaricie tus cabellos y luego bese tu mejilla. Abriste tus ojos, inmóvil te quedaste observando los míos.

-Eres tan lindo –Me besaste, y abrazado a mi seguiste en tus sueños…

No despiertes, quédate aquí
Sigue abrazándome, no te muevas.
-Llegaré tarde
Lo se pero no quiero que te vayas.
¿Egoísmo? Lo sé… quisiera que nunca amaneciera, que todo termine en este instante.
-Está bien…solo un minuto más

-¿Solo un minuto?


-Joaquín por favor sigue durmiendo- Sonríes


¿Qué piensas?


-Te amo


-Yo también.


Sigues durmiendo, me acomodo a tu lado. Te mueves demasiado, me cuesta dormir a tu lado, mas por nada del mundo te soltaría

En algún momento me levante. Me detuve a observar por la ventana de mi pieza.

Silencio, Andariel esta dormida.

El tenue resplandor de la luna ilumina tu cuerpo desnudo.
El cielo estaba despejado, incluso se lograba divisar una pequeña y solitaria estrella en el horizonte…
¿Donde está la razón de los amantes?
De seguro Catalina tendría una respuesta a aquello.
¿Y el idealismo Adolescente?... idealismo, ni la cote sería capaz de darme una respuesta
Humano... demasiado humano

-¿Qué miras?


-¿En que momento despertaste?


-¿Qué miras?


-Nada


-Ve acuéstate a mi lado, no me gusta que me dejen solo en la noche.


Duermes….

-¿Has soñado con el mar?

- Una vez, creo- recién estaba despertando


-Siempre sueño con el mar…-Te quedas contemplando un punto distante. Me besas,hundes tu cabeza en mi almohada. Estrecho mis brazos en tu cuerpo
... eres tan suave.
-No te vayas

-No me iré- Sonríes nuevamente

tu me entiendes...

Faltan solo minutos para el amanecer

A Peter