El tenue resplandor
La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias,
se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.
-Óleo de una mujer con sombrero
Apagaste el quinto cigarro de la noche.
Observaste por tu ventana un tenue resplandor que se desvanecía en el horizonte, perdiéndose en el silencio y la oscuridad de la noche.
Vacilaste, buscaste otro cigarro y lo encendiste, total sabías que no dormirías aquella noche.
Ignacio había llamado a eso de las nueve de la noche, y como siempre rondaban por tu cabeza los pensamientos que ya habías tenido tantas veces, y los dabas vuelta una y otra vez, intentando encontrar algo que te permitiese dormir esta noche.
“¿Por que me buscará siempre a mi?”-pensaste
-Otra vez Ocurrió -te dijo tembloroso. Mantuviste el silencio, no era tu voz lo que Ignacio quería escuchar.
-Desde que Daniela…
-¡Para! – No necesitabas oír más, lo habías escuchado tantas veces.
-Necesito verte Catalina …
Terminaste la llamada. Sabías lo que vendría después.
Sin oír las quejas de tu madre te encerraste en tu cuarto.
Encendiste el primer cigarro.
Irías mañana a su casa, lloraría en tus brazos para luego besarte, desnudarte, entrelazarse, disfrutarían de la cama de su habitación,, para luego esperar el amanecer cuando el te diría que debías que irte.
Y no podrías resistirte, no podías no acudir a su llamado, encendiste el tercer cigarrillo.
“Hipócrita” pensaste “siempre me pide que deje de fumar”
Tú celular, repentinamente, emitió un débil sonido para señalarte que habías recibido un mensaje.
Era Marcelo, que entre las cursilerías típicas dejaba entrever que estaba ansioso por repetir el encuentro de hoy.
Nunca le creías cuando te hablaba, preferías dejar tus encuentros con el como un juego secreto entre ambos, una simple amistad erótica que no requiriese de mayores complicaciones ni sentimientos complejos....
"Quedamos en que no sería algo complejo, que cada uno podría moverse con libertad, me asusta cuando me pides que me quede un ratito más en tu cama, que me digas frases de significado incierto. Es ahí cuando siento esos deseos de escapar de tus brazos y me desaparezco por varios meses, para luego reaparecer ante tu presencia, para olvidar tantos desencantos, tantos desamores. Siempre estas aquí para demostrarme que el mundo no es complejo y puede ser disfrutado Marcelo, para enseñarme a conocer mi cuerpo, pero sabes muy bien que esto no puede pasar más que de una noche, que yo soy prisionera de otros sentimientos, de otras historias y otros momentos…"
El sexto cigarrillo fue por culpa de Marcelo… “fuiste el primero”.
Buscaste un séptimo cigarrillo que nunca encontraste, la cajetilla que estaba vacía.
-Mierda
Conociste a Ignacio cuando ingresaste a
De seguro te reías de su aire intelectual, de sus lentes pequeñitos, de su cara de niño disimulada por aquella barba que se dejaba crecer. De todas formas, puede que lo hayas encontrado apuesto, pero no le diste mayor importancia a su presencia, ni tu vida cambio su curso cuando lo conociste.
Entonces Daniela se enamoró de Ignacio. Daniela Había ingresado contigo a la Facción, era tu gran amiga, de esas que se distancian un tiempo, para volver siempre con ese sentimiento puro y sincero de la amistad verdadera. Fue en ese entonces que Ignacio cobró importancia en tu vida.
Comenzaron a compartir veladas juntos, leyendo un libro, discutiendo más a fondo aquellos temas con que Ignacio pretendía lucir sus habilidades de político-revolucionario.
Ignacio y Daniela comenzaron una relación y las conversaciones entre tú e Ignacio comenzaron a hacerse más frecuentes. Tu teléfono sonaba hasta en los momentos más imprevistos. Ignacio tomo la manía de que siempre que necesitaba solucionar algún problema recurría a ti.
Fueron largas las noches en las que no dormiste escuchando sus maquinaciones. Fueron eternos los cigarros que consumían cada vez que discutían acaloradamente que acciones
Debajo de tu cama encontraste un cigarro. Quizá cuanto tiempo llevaba ahí abandonado. Lo encendiste.
El tenue resplandor de la luna bañaba tu cuerpo desnudo. Te gustaba contemplarte en la oscuridad, mientras se consumía el último cigarro de la noche.
Evocabas quizás, esos días de verano, bajo el aplastante sol del norte. Esos días en que los días eran interminables y los descansos efímeros. Esos en que las ordenes expresas de
¿O fue en una de las tantas reuniones en casa de
¿Fue de tanto compartir vivencias pasadas?
¿Como se da el paso de ser confidentes a ser cómplices?
¿Cuál es el límite que Ignacio te señaló desde un comienzo?
Recuerdo aquella fiesta en casa de
En algún momento las llamadas de Ignacio dejaron de ser asuntos políticos, para dar paso a llantos ahogados, silencios eternos o explanaciones de sus más profundos temores
¿Lo viste tan débil que quisiste protegerlo?
Ignacio trazó las reglas … ¿Acaso preguntó tu parecer?
¿Cuantas veces le reclamaste, lloraste lo insultaste y juraste en vano terminar con este juego?
Quizás tu destino es vivir de amores culpables, que nunca existieron o que no se los deja existir. Amores que se fingen, que se inventan , que se entrelazan para envolvernos eternamente en un círculo vicioso del que nunca podremos salir.
“En algún momento de esta historia Catalina apagó su último cigarro y pudo entregarse a los brazos de la noche, pactando con ella que le otorgase descanso a su cuerpo a cambio de entregar su mente a las extravagantes divagaciones a las que el sueño nos conduce”


4 comentarios:
a) ignacio es terrible de pao y no se merece a catalina
b) amo a la faccion miranda!!! ( pero quien es lolo( el de la guitarra , ya saben)
c) catalina debe conocer a un guachon mejor.. que estudie ingeneria ern la PUC..jajjajajja
d) soy adicta a esta novela mamonsilla..quiero mas
Quién lo pensaría...
xD
Cuídate joaquincillo ;D
creo que los amores de catalina no estan destinados a nada... simplemente es ella la dueña (o al menos se cree la dueña) de hacerlos aparecer y desaparecer, hacerlos reales o irreales...
creo que llegará el moemnto en que catalina será capas de mirar a quien siempre ha estado para sus caprichos...
Excelente novela... !
Joaquin , nunca se me imagino que escribieras cosas tan maravillosas.
Me estoy haciendo adicta a Andariel; no me esperaba menos de tí en todo caso.
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