Escapando al Comienzo
“Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían pasado y el mar ya no existía más.”
Contemplo tu silencio evocando tus misterios, invocando tu nombre, hilando cada palabra, con extremo cuidado,
hasta pronunciarlo. Pero callas, mantienes inmutable tu silencio como única respuesta en la fría soledad de la noche. Aún así te invoco, Andariel, invoco tu esencia, tu ser colectivo, a tus múltiples misterios y acertijos. Invoco a tu pueblo dormido, a las historias pasadas y a tu tiempo futuro. Se que me escuchas, tu silencio es también tu respuesta, descifro en el tu llamado. Clamas por tu hijo, tu hijo amado, y el silencio es tu forma de resistir a la impotencia de no poder salvarlo.
Puedo sentir la emoción de la última marcha, la lluvia en mi rostro. Veo tu pueblo desbordando tus calles, rompiendo el silencio con sus voces, con sus proclamas de justicia, avanzando siempre adelante. Y como un reluciente faro en una noche oscura y lóbrega, veo aquel objeto resplandeciente convertirse en mil haces de luz y fuego.
Contemplo mi cuerpo desnudo, exhausto, tendido a una cama junto a otro cuerpo, que me es ahora muy difuso, confundiéndoseme con tantos otros cuerpos que he tenido a mi lado. Escucho a Ignacio susurrar el nombre de Daniela aferrándose a su recuerdo, como si la mera pronunciación de aquellas palabras sirviera para traer su presencia. Te veo a ti Catalina en los brazos de Marcelo, escapando de Ignacio, o besando a Sebastian, invocando a Ignacio. Y ahora te observo escudriñando la noche encendiendo un cigarro para acompañar tu soledad.
¿Recuerdas Catalina aquel día de mayo? ¿Recuerdas tu abrigo o tu morral? , aún conservo tu imagen, tu piel morena, tus cabellos castaños, esperándome afuera del colegio. Recuerdo haber pronunciado frente a ti, el juramento secreto , juramento que me hizo parte
Evoco los días en que te conocí Catalina, y vuelvo a sentir el fervor revolucionario que se había apoderado de Andariel. Me veo marchando, puño en alto, gritando consignas y escapando de la represión. Me veo encabezando proyectos revolucionarios para volver y caer tendido en mi cama, llorando mi soledad, recibiendo el consuelo del silencio de la noche, para sentir tu llamado madre mía, el mismo que he seguido y a su vez escapado toda mi vida.
Me presentaste a Ignacio ¿Recuerdas que fuiste tú quién lo llevo a mi casa Catalina? Observe su pelo castaño, sus blancas manos y aquellos pequeños lentes en su rostro. Me comentaste en voz baja que si no fuera por la barba, Ignacio parecería un adolescente de finas facciones. Hablamos aquella noche de la Facción Miranda, su propósito y su misión. Hablamos de Verónica, quién me contacto contigo Catalina, y su letal traición que me dejo consternado.
Y de historia en historia, de recuerdo en recuerdo, nos vamos dando cuenta que los hechos cumplirán un ciclo y volverán a comenzar, que escapamos eternamente a ese comienzo, por que le tememos, por que sabemos que antes de nacer nuevamente debemos enfrentarnos a nosotros mismos o tal vez volver eternamente sobre un mismo punto sin escapatoria alguna. No nos olvides Andariel, no olvides a tus hijos que en comunión contigo nos hemos entrelazado en tus recuerdos, para vivir eternamente en tu ser colectivo, Para hacer trascender nuestros anhelos, nuestros defectos, las historias que y los sueños que nos hicieron humanos.
-Te esperaré aquí.
-Volveré, te buscaré
-Se que me encontraras.
-Es una promesa.

2 comentarios:
ignacio hoy susurra varios nombres màs... evocando más que solo al recuerdo: a sus sueños y anhelos, sus deseos más profundos de amor,seguridad, tranquilidad y al mismo tiempo de lucha, libertad y revolución...
catalina, seguramente seguirá cada noche encendiendo aquel cigarro, recordando a marcelo o a sebastian, recuerdos
que inevitablemente la trasladan a los brazos de ignacio...
abrazos querido hermano, compañero y amigo
:)
Artemisia
hay alguien q deberia actualizar su blog... y no diré quien es....
yapo!
(me carga la verificación de palabra)
Publicar un comentario en la entrada