El viento en Llamas
“Nunca más se oirán en ti el son de las arpas y cítaras, flautas y trompetas; no trabajarán más en ti artesanos de ningún arte; no se oirán más en ti ruido ni brillará luz de lámpara; no se oirán más de ti los canticos del novio y de la novia. Por que tus comerciantes eran los magnates de la tierra y con tus hechicerías se extraviaron las naciones.
En esta ciudad fue hallada sangre de profetas y santos y de todos los que fueron degollados en la tierra”
Apocalipsis 18 22-24
Podríamos decir que todo comenzó cuando me percate que estaba perdidamente enamorado de Elías, una mañana de finales de abril cuando fuimos detenidos en las inmediaciones del parque Bustamante. Nos llevaron a la cuarta comisaria en un sector que vagamente ubicamos en las cercanías de la calle Matta [donde meses después yo volvería, pero en otras circunstancias]. Ahí nos tuvieron detenidos durante cinco o seis horas aproximadamente, Nos retuvieron en lo que podría parece un patio interior de cemento, separaron a hombres y mujeres por unas vallas y nos dejaron absolutamente incomunicados con el exterior. Desde ese entonces con Elías nos volvimos inseparables, permanecimos juntos caminando por aquellas calles desconocidas cuando nos dejaron en libertad, juntos recorrimos tantas noches el silencioso camino de Andariel, juntos estábamos cuando apareció el viento en llamas.
No volví a evocar con nostalgia aquella permanencia en la comisaria hasta que dos meses después me encontré tendido junto a Elías en una habitación oscura, cuando todos estaba durmiendo después de una celebración algo anticipada de lo que sería el triunfo prometido para nuestra justa causa. Yo sabía que Elías estaba despierto, aún así me mantuve en silencio. Hasta hace algunos instantes tarareábamos juntos algunas melodías conocidas, hasta que concluido el repertorio establecimos un silencio para fingir que dormíamos, total en las penumbras del cuarto apenas se divisaban nuestros rostros.
Mientras evocaba los momentos juntos recordándome la imposibilidad de que alguna relación se diera entre nosotros, sentí su respiración y como se acercaba levemente su cuerpo hacia el mío. Si alguna vez el destino colocó ante mí una oportunidad para poder entrar en un contacto más íntimo con Elías fue aquel momento. Pero el aire comenzó a volverse aplastante y se dificultaba mi respiración y cayendo en cuenta en de la cruel condena del ser humano a ser libre y elegir el curso de nuestras vidas maldije mil veces al destino por no poder darme respuestas, o por haberme dado una oportunidad que no deseaba…
¿De qué me servía un beso que Elías olvidaría a la mañana siguiente?
¿Es cobarde aquel que no toma lo que desea porque cree que es incorrecto?
Siempre será un misterio que pasaba por tu cabeza Elías, pero lo que si se es que aquella noche, por mucho que me costase respirar a tu lado, decidí entregarme al sueño que nos hace olvidar los pesares de la vida.
El humo de los cigarros había enrarecido el ambiente en el que se desarrollaba la asamblea , más la premura del tiempo nos había obligado a acpetar una habitación con escaza ventilación que estaba provocando principios de asfixia entre nuestros asistentes (afirmación irónica, aunque algunos la catalogarían de eufemismo). Elías a mi lado, esperaba algo impaciente su turno para poder intervenir, yo no podía quitarle la mirada de encima, hasta que pude percatar las miradas de odio que él y Bastián cruzaban constantemente.
Ya por ese entonces fue que yo y Bastián comenzamos una amistad que creo ha durado hasta este momento. Fue el primero en saber mi atracción por Elías, situación que le explique entre los cigarros que este consumía aquella noche (la misma en que dormí junto a Elías) , las penas y las desilusiones que ambos compartíamos. Sin embargo el desconfiaba de sus buenas intenciones de Elías y a medida que íbamos entablando una relación de mayor confianza, mas constantes se hacían sus alertas sobre un extraño comportamiento que poco a poco todos comenzamos a percibir en Elías.
El Viento el Llamas apareció en Andariel con los primeros días del invierno.
Recuerdo poco de mi vida anterior al acontecimiento que describo, porque no se había desarrollado en mí el pensamiento de historicidad de mis actos que el viento en llamas impregnó en mi conciencia.
Partió primero como un gran vendaval que pilló por sorpresa a más de algún transeúnte desprevenido, fue como un grito ahogado en el silencio de quienes no quería escuchar. Sin embargo su llamado fue respondido por miles de voces que se alzaron contra ese manto de silencio y olvido que el tiempo nos había impuesto, comenzaban a despertar las resistencias de la memoria.
Al caer la noche comenzaron a arder las barricadas, el viento trajo consigo un fervor colectivo, la fascinación por el resplandor del fuego.
El viento en Llamas me arrastró de la solitaria y mundana avenida al sendero de la revolución.
Al amanecer ya estábamos marchando , los canticos y las consignas se sucedían unas a otras , acompañadas de cientos de gritos combativos que la multitud respondía con fervor , Flamearon las banderas, se alzaban los puños y la conciencia de que éramos historia fue más fuerte que nunca.
Andariel nunca volvió a ser la misma.
El viento en llamas trasformó la faz de nuestras vidas, cumpliéndose así la primera profecía de Miranda.
Cuando conocí a Sol, no me percate mucho de su presencia, coincidimos en una celebración de ex compañeros de colegio, siendo ella amiga de unos conocidos míos.
Sentí sin embargo la voz que meses después me haría despertar constantemente durante las noches de un verano.
Un misterio que en ese entonces no fui capaz de descifrar encerraba la mirada de Sol, misterio que comenzó a obsesionarme por un tiempo, cuando comencé a notar en mi ciertos sintonías que ella había descrito en una extraña conversación a principios de este año… debería pasar un tiempo para que yo lograra comprender del todo aquel designio del tiempo.
El Calor abrazante de aquella mañana me aplasto contra la acera de la avenida que en ese entonces me disponía a recorrer. Un primer impulso me recomendó desistir de mi intento y refugiarme de aquel sol abrazador, inusitado para aquella época del año, mas decidí continuar, en parte porque no quería quedar como un cobarde ante una nimiedad como es el recorrer una acera un día domingo y por la premura de llegar a mi destino, tratando de alejarme lo antes posible de Elías y la habitación oscura que nos había aproximado peligrosamente.
Habíamos decidido unirnos, organizar a los estudiantes, y junto a varios jóvenes entusiastas e idealistas nos lanzamos en la aventura de la revolución. De la noche a la mañana, del anonimato al pulpito de la asamblea termine convertido en un dirigente estudiantil.
El resplandor del sol provocaba una luminosidad enceguecedora que dificultaba mi andar, comencé a perder la noción del tiempo y del espacio físico, a confundir acontecimientos pasados con personajes presentes…
Entonces volvía a estar a tu lado, en medio de la confusión del primero de mayo. En algún momento soltaste de mi mano, instante preciso en el que la arremetida policial terminaba por socavar los focos de resistencia de los manifestantes…
Una convulsión se apoderó de mi cuerpo y Bastían logró a duras penas arrastrarme a una micro.
-¿Cómo pudiste resistir el brillo del sol?
-Joaquín, apenas se divisa la luz solar entremedio de las nubes ¿Qué te pasa hoy?
El Sábado recién pasado, por la noche cuando hacíamos fila para entrar a un club localizado en Italia con Bilbao , hice un comentario trivial a la Paula que me hizo recordar tantos momentos que creía olvidados. El reconocimiento de un rostro conocido , de esos tantos cuyos nombres no recuerdo , me hizo sentir nuevamente , el olor ajeno impregnado en mi cuerpo, los besos absurdos que pretendía prolongar una situación que no volvería a repetirse y la noche que como tantas otras noches que se mostraba prometedora, cuyas ilusiones no harían más que desaparecer con el primer soplo del amanecer …
-Necesito bañarme Paula
Creo que me he pasado relacionando situaciones inconexas durante la reflexión que ahora transcribo. Mis pensamientos, que creía difusos poco a poco se han ido aclarando, ahora se la relación que existe entre el calor abrazante, la confusión de la multitud que se precipitaba a huir del embate de la policía y los laberintos secretos de la vida bohémica de Santiago.
Veo con mayor claridad que nunca la inscripción que Ignacio contemplo a la entrada de Andariel aquella noche que recorría con rapidez sobrehumana las solitarias calles de la ciudad.
Cuando aquella tarde por casualidad caí en cuenta de que la mirada que el espejo me devolvía era la misma mirada que Catalina tenía la última noche que la vi en la casa de la Cote termine de armar el acertijo que tanto tiempo me había llevado desentrañar.
Me encontraba encerrado en un baño oscuro, semidesnudo, en el departamento de un edificio ubicado en las cercanías de la universidad católica.
Lave mi cara y me apresuré a alejarme de ese lugar. Nunca lo volví a ver, y tampoco era mi intención encontrármelo aquella noche del sábado en el club.
De un oscuro pub de Bellavista nos arrastramos hasta su cama, mezclando el sudor, el humo del cigarro, las risas vacías y los efectos del alcohol. Sin embargo fue la primera vez que me embargó un nerviosismo que hasta ese entonces nunca había sentido.
Cuando abandone su departamento caí en cuenta que era un sentimiento de culpa.
“Aturdido por dos nostalgias enfrentadas como dos espejos, perdió su maravilloso sentido de la irrealidad y termino por recomendarles que todos se alejasen, que se olvidaran de todo cuanto el les había enseñado del mundo y del corazón humano(…) , y que en cualquier lugar que estuvieran recordaran siempre que el pasado era mentira , que la memoria no tenía caminos de regreso, que toda primavera antigua era irrecuperable , y que el amor más desatinado y tenaz era de todos modos una verdad efímera …”
Cuando con Sol leímos aquellas palabras, sentimos de inmediato el peso del miedo en nuestros pensamientos.
Comprendí porque a la mañana siguiente cuando decidí encarar a Elías , a plena luz del día y declararle todo lo que sentía por él , deje de sentir el enamoramiento en el instante mismo en que se lo hice explícito.
Por que la suma de comprensiones de esta reflexión solo me llevaron a una conclusión.
Por que la única relación que existía entre los elementos mencionados, es que eran estructuras que yo había creado para darle un sentido a mi vida, y entonces comprendí que este infierno me pertenecía y que no podría escapar de el, condena que le corresponde a todos aquellos que se sienten llamados para emprender una misión que los lleva por un camino que los aparta de la realidad que como cualquier espejismo desaparecerá cuando termine de recorrer este mundo el viento en llamas dejándonos con el agobio de la existencia rutinaria e inútil que terminara por destruir lo poco que haya sobrevivido a la soledad de nuestros espíritus…
Al menos eso había creído yo siempre


3 comentarios:
Excelente, buenhombre.
Me gustó mi estimado Joakim
En certo modo, nuestros pensamientos y sueños nos van regalando imagenes que el destino va uniendo frente a nuestros ojos. Estoy segura que tu voz, también despertó a Sol en las noches... pero de invierno. Un siseo repetitivo de tu voz, decía: Sol, Sol, Sol, Sol... hasta el cansancio.
*
Necesito conversar contigo. Quizás ahora no hayan problemas.. el año se acaba y nos está dando espacio para que la mente se relaje y libere.
Que emoción sentí al leer su nombre "Sol" entre líneas.
Ahora veo cómo el destino es sabio al otorgarnos nombres específicos.
Me siento como una estrella infinita irradiando luz. Me siento portadora de esa luz infinita de la inmensa estrella natural que se instala en nuestros días, sin imaginar cuán importante es para la humanidad.
Te quiero Joakín. ^^
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